Relaciones de pareja

Por: Belem Alicia Retana García
ffyl
Escuela Libre de Psicología, A.C. (Incorporada)
Publicado: 2014-04-03 10:00:00

Introducción

En la actualidad vivimos una  época llena de violencia, maltrato,  hostilidad, pero a la vez lleno de amor, un mundo donde las personas tienen  la libertad elegir con quienes quieren relacionarse y con la libertad de realizarse en múltiples aspectos de su vida, ya que como sabemos anteriormente las relaciones de pareja eran elegidas por los propios padres o se determinaban por las clases sociales,  es recientemente cuando empieza la libre elección de la pareja,  si meditamos un poco, nos daremos cuenta que estamos viviendo tiempos en los que podemos elegir libremente a la persona con la cual queremos compartir nuestro tiempo, nuestros sentimientos, nuestra persona en sí, entonces, si podemos elegir a esa persona especial, ¿por qué las relaciones de pareja fracasan tanto en estos días?, ¿qué es lo que realmente se necesita para tener una relación de pareja sana?, ¿qué tipo de relaciones existen?, ¿cuál es la diferencia entre amor y enamoramiento?, ¿qué es el amor?. Existen muchas teorías que responden estas preguntas, las cuales analizaremos a lo largo de este ensayo.

Las diferentes formas de parejas

Para empezar, tenemos que conocer como se dan las relaciones de pareja, no basta decir que es la unión de dos personas que quieren compartirse el uno con el otro, sino que tenemos que analizar el origen de ese vínculo. Los psicólogos sociales dicen que todo inicia con una necesidad de pertenencia, las teorías humanistas nos hablan de esta necesidad,  la cual es la motivación de relacionarse con los demás en relaciones continuas y de manera positiva, lo cual nos lleva a nuestra propia autorrealización.  


Hay  diferentes teorías que nos hablan acerca del amor y de las relaciones de pareja. Desde la teoría biológica que dice que se busca una pareja con el único fin de reproducirse y conservar la especie.


Las teorías psicoanalíticas como la de  Sigmund Freud que nos dice que la atracción amorosa que el niño siente por el progenitor del sexo opuesto se transfiere más adelante hacia una persona más aceptable socialmente que en este caso sería la pareja.


Erickson nos dice que después de resolver la crisis de identidad los adultos jóvenes experimentan una crisis que surge al tratar de compartir el sentido de vida recién alcanzado después de resolver la crisis de identidad vivida en la adolescencia. Esta crisis implica una lucha constante entre la intimidad que la concibe como la fusión en un campo amplio de las dos personas que emprenden un camino juntos, frente el aislamiento que surge a partir de un fuerte impulso  para compartir la vida personal con alguien más, que es la pareja. Este modelo señala que para acceder a una etapa de vida, se necesita haber resuelto las anteriores, puede suceder y de hecho sucede que muchas de las parejas todavía no tienen un sentido de vida propio, por lo cual le es aún más difícil llegar a una relación donde se puedan complementar de manera  más profunda y comprometida.


La teoría de la complementariedad nos indica que se elige una pareja no porque sea similar, sino porque es complementaria, es decir, la persona elegida es capaz de hacer algo que la otra persona no es capaz de hacer. La teoría instrumental de selección de pareja dice  que las personas se sienten más atraídas hacia aquellas con necesidades semejantes o complementarias a las propias.


De acuerdo con Padilla y Diaz –Loving, la elección de una pareja no solo depende de la similitud, de la complementariedad o de los roles que desempeñan las personas, ya que también han inquietado al ser humano en todas las épocas, las características socioeconómicas, políticas, sociológicas, religiosas o psicológicas de aquellos a los que se elige.


Elegir a una sola persona entre miles para compartir tiempo, espacio, bienes, experiencias, no es una tarea fácil, sin embargo, tampoco es difícil, ya que el enamoramiento surge por varios factores, los cuales  se dan dentro de nuestra vida cotidiana.


Algunos de los factores que traen como consecuencia la atracción, amistad y enamoramiento son, la proximidad, que es la cercanía geográfica que tenemos hacia otras personas, entre más próximos estamos a nuestros semejante hay más posibilidades que estos nos agraden, entre la proximidad, también encontramos la interacción que haya entre las dos personas en cuestión, que tan seguido se cruzan sus caminos día tras día.


Otro de los factores es la atracción física, cada persona tiene un estándar diferente acerca del prototipo físico que prefiere, pero por la cultura en la cual vivimos, la tendencia hacia la atracción física en hombres, son mujeres delgadas , de caderas anchas, mandíbula inferior ligeramente más pequeña, labios mas rellenos, ojos más grandes, las cuales son señal  de salud, juventud y fertilidad. Las mujeres prefieren hombres atractivamente más altos, mas fuertes, que puedan brindar protección, seguridad, las mujeres tienden a fijarse más en la posición social del hombre, ya que esto le brinda seguridad en un futuro; y ambos sexos coinciden en la  búsqueda de una pareja amable e inteligente.


Según una investigación realizada en al año 2005 por el Centro de Enseñanza e Investigación en Psicología de la universidad veracruzana acerca de la elección de pareja en jóvenes Universitarios mexicanos, las dimensiones semánticas de pareja ideal en ambos sexos son:

Cualidades físicas: Los hombres prefieren mujeres atractivas, bonitas, guapas, altas, delgadas, ojos grandes, buen cuerpo, lindas, elegantes, bellas, ojos claros, manos suaves, cabello largo, esculturales, labios rojos, morenas, de estatura media, cabello rizado, rostro bonito, sensuales y sexys. Las mujeres prefieren hombres, atractivos, guapos, bien parecidos, con buen cuerpo, fuertes, altos, ojos hermosos, tez blanca, cabello ondulado, rubios, con  labios rojos y sensuales.

Emociones: Los hombres prefieren chicas cariñosas, amorosas, tiernas, sensibles, románticas y afectuosas. Las mujeres prefieren hombres amorosos, afectivos, sentimentales, que las quieran, tiernos, detallistas, cariñosos y románticos.

Intimidad: Los hombres prefieren mujeres fogosas, confiadas, apasionadas y lujuriosas. Las mujeres prefieren hombres compartidos, confiados, entregados, fieles, con gustos afines y comprometidos.

Cualidades/personalidad: Los hombres prefieren mujeres nobles, comprensivas, no celosas, sinceras consigo mismas, espontaneas, optimistas, hogareñas, trabajadoras, pacientes, no vanidosas, de buen gusto, libres, atrevidas, seguras, sencillas, maduras, naturales, de carácter, interesantes e independientes. Las mujeres prefieren hombres tolerantes, no posesivos, no egoístas, que escuchen, nobles, no celosos, caballerosos, masculinos, varoniles, protectores, que den seguridad, no machista, aventureros, audaces ,trabajadores, sencillos, independientes, de carácter, maduros, seguros de sí mismos e interesantes.

Valores: Los hombres prefieren mujeres fieles, respetuosas, sinceras, responsables, honestas, leales y humildes. Las mujeres prefieren hombres generosos, respetuosos, honestos, sinceros, responsables, leales y fieles.

Aceptación social: Los hombres prefieren mujeres sociables, buena onda, carismáticas, con plática, amables, conversadoras y amigables. Las mujeres prefieren hombres extrovertidos, amigables, solidarios, platicadores, amables, serviciales, carismáticos, buena onda y cooperativos.

Humor: Los hombres prefieren  mujeres alegres, divertidas, simpaticas, agradables, felices y con sentido del humor. Las mujeres prefieren hombres simpaticos, bromistas, con sentido del humor, alegres, agradables y divertidos.

Desarrollo profesional: Los hombres prefieren mujeres inteligentes, cultas, preparadas, estudiosas, aplicadas, pensantes, creativas, capaces y educadas. Las mujeres prefieren hombres  preparados, con alto nivel de estudios, estudiosos, cultos, intelectuales, productivos, inteligentes, educados y buenos profesionistas.

Creencias religiosas: Ambos buscan parejas temerosos de Dios.

Expectativas: Los hombres prefieren mujeres con un buen sentido de vida y las mujeres prefieren hombres que tengan metas, con iniciativa, emprendedores, ambiciosos y con aspiraciones.

Salud: Ambos sexos buscan gente sana.

Actividades: Los hombres prefieren mujeres que canten y bailen y las mujeres buscan hombres deportistas.

Actitud: Los hombres buscan mujeres con actitud poco rebelde, perversa y liberal, mientras que las mujeres buscan una actitud misteriosa.

Economía: Los hombres prefieren una mujer con economía rica, que pueda compartir gastos y con dinero. Las mujeres prefieren  a su pareja con una buena posición económica y estable.

Edad: Los dos prefieren edades similares a las suyas.

Al enlistar todas estas cualidades que buscamos en una persona, podemos asustarnos y creer que buscamos la perfección y  pensar que nunca encontraremos a nuestra pareja ideal , “y es verdad”, pero tendemos a percibir a la gente agradable como atractiva y entre más enamorada esta una mujer más atractivo encuentra a su pareja y menos se fija en los demás, y un hombre tiende a enamorarse más rápido que las mujeres, es por esta razón que tres cuartas partes del total de los suicidios cometidos por razones amorosas, son hechos por hombres.


Todas estas reacciones involuntarias que sentimos al ver a esa persona, las maripositas en el estomago, el sentirse capaz de hacer cosas de las cuales anteriormente se había sido incapaz de hacer, la motivación para bañarte todos los días, maquillarte más, arreglarte mejor de lo que normalmente se hace, tienen explicaciones químicas, en pocas palabras es la química del enamoramiento.


Esta nos hablas acerca de los neurotransmisores del amor, es decir, la “Dopamina”, la cual al aumentar nos produce los síntomas del enamoramiento, al mismo tiempo la norepinefrina nos ayuda a focalizar el objeto de atención, es decir la persona deseada, esto produce una baja en la Serotonina lo cual provoca un pensamiento obsesivo acerca de la persona en cuestión, es aquí cuando las personas fantasean acerca de situaciones, momentos, en los cuales se incluya la persona deseada y es por esto que  las personas cambian para gustarle a la otra persona.


En esta teoría existe un efecto bastante interesante, el efecto “Romeo y Julieta”, es cuando la relación se ve obstaculizada, lo que genera que el sentimiento de enamoramiento crezca, esto provoca que aumente mas la Dopamina, lo que confirma a la persona su sentimiento hacia su pareja, así como la idea de que realmente es amor puro y debe defenderlo a capa y espada.


El enamoramiento es diferente al amor debido que mientras que en el enamoramiento, los neurotransmisores tienen un papel más activo, en el amor, el papel decisivo, lo cubre el compromiso resultante de una decisión, lo cual Jorge Bucay lo resume de la siguiente manera, “Enamorarse es amar las coincidencias del otro, amar es enamorarse de las diferencias del otro”, lo cual además de lo ya escrito implica que en el enamoramiento  percibimos  y resaltamos aquellas cualidades que vemos en la pareja y que al mismo tiempo nosotros poseemos, mientras que por otro lado, en el amor, podemos  ver de manera un poco más objetiva a nuestra pareja y aun reconociendo que es una persona diferente a nosotros en varias circunstancias, podemos elegir compartir nuestra vida con ella. Pudiendo crecer como pareja en las diferencias.


En la actualidad, muchas personas piensan que  el inicio de la formación de una pareja es el “amor”, pero ¿qué es esto?,  Paul Webster decía que el amor es la forma en que la naturaleza nos da una razón de vivir. Sin embargo Sternberg nos maneja cuatro clases de amor: el amor romántico, el de compañeros, el fantasioso y el consumado.


Sternberg  ve  el amor como un triángulo, cuyos tres lados  son la pasión, la intimidad y el compromiso;  el amor romántico es aquel integrado por la intimidad y la pasión, el amor de compañeros es el que está integrado por  intimidad y compromiso, el amor fantasioso es que se  compone por pasión y compromiso; y el amor consumado es aquel compuesto por los 3 componentes, intimidad, pasión y compromiso.


El amor apasionado suele darse en las relaciones de personas que se encuentran enamoradas, ya que este es el estado de anhelo por la unión con otra persona, pero sin visualización futura después de dicha unión, en tanto que el amor de compañeros suele darse en una relación más estable, ya que es el afecto que sentimos por aquellos con quienes nuestra vida está profundamente relacionada.


Amor es uno de los temas que más se han mencionado, de los cuales mas se ha escrito, mas se ha investigado desde diferentes aspectos, pero aun así, cada persona tiene una definición propia y diferente acerca de lo que es el amor, cada persona lo siente de diferente manera, lo vive a su modo y a su ritmo, en este caso, es propio decir que no existe una definición específica acerca de que es el amor. Sin embargo, todos tenemos la capacidad de sentirlo, de vivirlo y de hacer de él la experiencia más agradable o  mas desgarradora, depende del tipo de relación que se construya, ya sea apasionado, de compañeros, fantasiosa o de amor consumado.


El psicólogo Rolando Diaz – Loving, menciona 13 etapas en las relaciones de pareja, las cuales son las siguientes: 1) extraño/desconocido, 2) conocido, 3) amistad, 4) atracción, 5) pasión, 6) romance, 7) compromiso, 8) mantenimiento, 9) conflicto, 10) alejamiento, 11) desamor, 12) separación y 13) olvido.
Extraño/ Desconocido.- No tenemos conocimiento de que esa persona existe, es solo uno más entre el montón.
Conocido.- Lo conocemos por primera vez, es la presentación inicial, sabes que existe pero posiblemente  ni su nombre sabes  aun.
Amistad.- Su nombre lo resume, es la etapa en que empiezan a conocerse  el uno al otro.
Atracción.- Es cuando esa persona deja de ser alguien más entre los amigo, tiene un toque especial que es inexplicable pero que nadie más tiene.
Pasión.-  Surge el deseo sexual, el querer estar con la otra persona, las caricias, los besos, etc.
Romance.- Generalmente ya es parte de un noviazgo forma, hay muestras de cariño, respeto, caballerosidad, la idea romántica del amor, palabras como “Te amo” son propias de esta etapa.
Compromiso.- Es la parte más formal de una relación, que no necesariamente se refiere al matrimonio, puede ser dentro del mismo noviazgo.
Mantenimiento.- Es la fase más importante, ya que de esta depende el resto de la relación.
Conflicto.- Cuando empiezan a existir las diferencias o la incompatibilidad de actos u objetivos de los involucrados en la relación.
Alejamiento.- Si estos conflictos no se resuelven esta es la siguiente fase, alejamiento de ambas partes.
Desamor.- Acaba el sentimiento principal que unía a ambas partes.
Separación.- Al no haber sentimientos que unan a estas personas, se da la separación de la pareja.
Olvido.- Generalmente se da con el tiempo, excepto en aquellas parejas en las que hubo un vínculo muy fuerte o existe algo que haga recordar a esa parte, por ejemplo los hijos, entonces esta última fase no se cumple.


Hay que recalcar que estas etapas, se viven de diferente manera en cada pareja, no se manejan por tiempos, cada pareja puede vivir cada etapa el tiempo que sientan necesario, así habrá parejas que la etapa de amistad dure una semana y habrá otras en las que dure más de seis meses, es decisión de cada pareja el cómo y por cuánto tiempo vivirlas.


La fase de mantenimiento es la más importante porque de esta depende el tipo de relación y el tiempo que dicha relación dure.
Para tener un buen mantenimiento dentro de una relación existe una palabra clave, la cual es “comunicación”.
Existen varios tipos de comunicación en la pareja.


La Comunicación intelectual


Cada vez que nos sentamos a platicar y expresamos nuestras ideas, nuestros conceptos, lo que pensamos de tal o cual cosa, estamos fortaleciendo esa relación. El simple hecho de compartir lo que leímos en un libro nos acerca. El hablar de política, el conocer los puntos de vista del otro y respetarlos, compartir experiencias que vivimos en el trabajo, entre otros.

La comunicación emocional


Tiene su propio lenguaje, se refiere al tono de voz que usamos al hablarle, a la mirada que se intercambia cariñosamente, la sonrisa compartida, el contacto físico (abrazos, caricias), cualquier detalle a nivel emocional que demuestra que uno se ocupa de su pareja. Por ejemplo, levantarse a media noche y no hacer ruido, o abrirle la puerta del coche.  En fin, la ternura y la admiración son la clave para tener una mayor fuerza emocional.

La comunicación motriz


Esta se da cuando se comparte una actividad, como bailar, hacer deporte junto, o el simple hecho de ir al cine, a un museo, salir a comer una vez a la semana solos. Divertirse juntos, compartir alegrías fortalece enormemente la comunicación. Hay que buscar, como crear esos momentos.

La comunicación instintiva


Esta se da a través de los sentidos, la atmósfera, el entorno que nos rodea en la casa. El disfrutar de sabores, aromas, colores y temperaturas. Cuando logramos una mayor afinidad en estos aspectos, estrechamos lazos que crean identidad.

La comunicación sexual


Es la manifestación íntima del amor. El amor de pareja es como un jardín, que para que esté hermoso, se debe cuidar diariamente, regándolo con ternura, pasión y una dedicación especial. Si se abandona, se corre el riesgo de que en cualquier momento se pueda perder.

Pero para poder hacer funcionar estos tipos de comunicación es necesario que exista:

a. Apertura
La confianza en la otra persona es necesaria para que cada uno se abra y comparta con su pareja todo de sí misma, tanto los sentimientos negativos como los positivos. Abrirse es ofrecer a la otra persona de forma incondicional todo lo bueno que se tiene, así como las limitaciones para poder crecer como pareja y ayudar al cónyuge a superar los defectos y desarrollar sus cualidades.

b. Comprensión
La comunicación de la pareja requiere el esfuerzo de compartir abiertamente los sentimientos, deseos y opiniones respetando a la vez los derechos y la intimidad de cada uno.

c. Compromiso
Cuando una persona decide unir su vida a la de otra persona se compromete a luchar por la relación, a tratar de ser mejor y buscar el bien de la persona amada.

d. Un proyecto de vida en común
Cuando los objetivos y las metas son muy diferentes, cada quien transitará por caminos separados tratando de lograr sus propias metas.

El tener una relación de pareja, es una experiencia que deja aprendizaje, es experimentar cosas nuevas desde el nivel biológico hasta el nivel emocional, el amor y el enamoramiento son cosas diferentes, para poder lograr y mantener una relación de pareja a largo plazo, es necesario aprender a distinguir estas dos etapas, ya que al final del enamoramiento, tenemos tres opciones: dejar a esa pareja, atarte a esa relación de manera codependiente o amar a tu pareja. La decisión es personal, la primera opción no es fácil, pero en ocasiones resulta ser la más sana para ambas partes, la segunda nos lleva a la segunda parte de este ensayo que son las relaciones codependientes o adictivas y la tercera opción es la más difícil, porque habrá que aprender a manejar este nuevo aspecto de pareja, en caso de tomar esta última decisión, el amar a esa persona  por lo general, es cuando se toma la decisión de unir los sentidos de vida de ambas partes, el problema es que muchas parejas se casan estando enamorados y cuando este  enamoramiento se acaba, piensan erróneamente que todo ha terminado, está comprobado que las  personas generalmente permanecen casadas si:



  • Se casaron después de los 20 años de edad

  • Ambos crecieron en hogares estables, donde existían ambos padres.

  • Están educados bien y de forma similar.

  • Disfrutan un ingreso estable y de buen empleo.

  • Viven en una ciudad pequeña o en una granja.

  • Si no cohabitaron juntos o se embarazaron antes del matrimonio.

  • Tienen un compromiso religioso.

  • Son de edad y poseen un grado escolar similar.


Relaciones codependientes o adictivas

¿Donde distinguimos la línea entre el enamoramiento por alguien y la adicción por alguien?, es decir, hasta qué punto es el dar todo por la otra persona, el sentimiento que te inunda, las maripositas en el estomago, el sentir que vuelas y todas las reacciones en el individuo, hasta el punto en el que dices, “no puedo vivir sin él”.

Este tipo de relaciones también tienen una explicación biológica, los niveles de dopamina se elevan, al mismo tiempo  que los de serotonina disminuyen, lo que provoca un sentimiento obsesivo que se vuelve adictivo, cuando esto pasa produce compulsión, distorsión de la realidad, dependencia emocional, física y cambio de la personalidad, si la dopamina disminuye, se activan las mismas regiones cerebrales que con la droga, es decir, el individuo al verse rechazado por la pareja y al estar en una relación donde ya depende emocionalmente de la otra persona, se siente desesperado y angustiado por la falta de esa persona a la cual se ha vuelto adicta.

Ahora psicológicamente hablando, las personas que empiezan una relación de pareja y que tienden a crear una relación codependiente por lo general piensan, que la persona elegida es totalmente especial y que ha nacido para encontrarnos, que es excepcional y que  tiene todas las gracias de este mundo, que si esa persona tiene algo que no nos gusta después lo cambiaremos porque nuestro amor es mágico y nadie lo o la amara como nosotros la o lo amamos, todo lo que somos se mantendrá inalterable por los siglos de los siglos.

Las personas adictas a una relación se caracterizan porque se quedan atrapadas en su necesidad de ser amadas, aceptadas, necesitan la seguridad, la expresión de otros, no pueden tomar decisiones por si mismas, temen equivocarse y a que los demás puedan enfadarse, siempre tratan de ser conciliadores para no enfrentar los problemas y necesitan elogios.

La raíz de esta obsesión es el miedo, en la mayoría de las  mujeres es miedo a estar solas, a no ser dignas, a no inspirar cariño, a ser dañadas, abandonadas, destruidas, miedo a perder el afecto que piensan que tienen.
En los hombresla mayoría de las veces  es miedo a perder el control, a no ser poderosos y a no ser realmente hombres.

Es difícil darse cuenta que se está viviendo en una relación codependiente, ya que al hacerlo, automáticamente se presentan mecanismos de defensa como la negación y son clásicas las frases “no pasa nada”, “ya cambiara”, “solo esta estresado (a)”, “todas las relaciones, tienen problemas”, “es normal, las parejas discuten”; y es verdad el conflicto involucra participación e interés por arreglarlo, pero cuando ya denigra tu persona, cuando ya hiere tus sentimientos, tu ser y tu individualidad, es muy probable que la relación, no sea sana.

Algunas  de las frases más populares de justificación de la pareja a sus agresiones  son:  “soy malo contigo, porque te quiero”, “te trato así para que madures”, “me comporto de esa manera porque no quiero que alguien te haga daño”, “soy malo (a) contigo  porque no me comprendes”, “si no te celara, seria porque no te quiero”, etc. El  verdadero problema esta en que las personas agredidas, realmente creen estas frases y sienten admiración por la forma en que sus parejas las “defienden” o  “protegen”.
Cuando una persona ama, acepta los defectos de la persona con la cual convive, por lo tanto el querer cambiar a la persona, es algo inaceptable, una persona debe cambiar para sí misma y no para los demás.

La solución a este tipo de relaciones, no es la más fácil pero si las más efectiva es cortar de raíz, es decir, matar la esperanza de que esa otra persona va a cambiar, perder la ilusión de un cambio y hacer lo posible para borrar cualquier tipo de contacto hacia la otra persona, ya que de otra manera solo estaremos provocando un reforzamiento intermitente con el cual podremos durar días, semanas, meses e incluso años.

Aprender que somos seres autónomos e independientes y recordar que antes de conocer a esa persona ya se había vivido anteriormente sin él o ella, por lo cual sigue siendo posible vivir sin su presencia.

En conclusión, las relaciones de pareja comienzan por varias etapas, por las cuales es necesario pasar, aunque cada pareja elige la forma en cómo quiere vivirlas, las relaciones de pareja se construyen con base en el enamoramiento, el cual es el primer paso para llegar al amor, el enamoramiento tiene un periodo de duración máximo de 3 años, por lo cual es recomendable que si se decide tener una relación a largo plazo con alguien y llegar a un paso tal como el matrimonio, haya sido después de un tiempo donde esta fase de enamoramiento ya haya  pasado y se haya podido iniciar el verdadero amor, uno de los peores errores es confundir el enamoramiento con el amor.

Es importante que como personas tengamos una relación sana y con comunicación, esto no implica que la pareja tenga que  ocupar todas las áreas de nuestro ser, una pareja, son dos seres diferentes que se unen y comparten ciertos aspectos de su vida, en el momento en que este tipo de respeto a la privacidad del otro se pierde, empieza la codependencia. En el momento en que sientes que la otra persona es necesaria para tu existencia, es decir, te vuelves parte de la otra persona y esto no es recíproco en ningún nivel, la relación que se ha desarrollado es adictiva.

Siempre hay que amar con el corazón y agregarle una dosis de cabeza, el amor requiere de inteligencia.

Solo tú sabes qué tipo de relación quieres llevar, solo tú  sabes que es el amor, ya que cada uno crea su propio concepto y la manera en que lo lleva a su vida cotidiana, de tal manera que el camino de la felicidad, tiene que ver en gran manera en la congruencia que guardas entre lo que tu deseas y aquello que posees, lo que hablando específicamente del amor conlleva que decidas que clase de amor profesar y con qué tipo de pareja estar.

Fuentes bibliográficas



  • “Psicología Social”, David  G. Myers, Octava edición. Editorial: Mc Graw Hill.

  • “Colección Desarrollo personal y laboral” edición número 14, “Relaciones de pareja” escrito por en Instituto Costarricense de Electricidad.

  • Presentación: Relaciones Adictivas: Ese maldito amor, hecho por: Marta Arasanz Roche,  Psicóloga Clínica. Especialista en Sexología.

  • “ Elección de pareja en universitarios mexicanos”, año 2005, por José Luis Valdez Medina, Norma Ivonne González, Arratia López Fuentes, Zaira Paulina Sánchez Valdovinos. Enseñanza e Investigación en psicología, julio – diciembre, año/vol. 10, numero 002, Universidad Veracruzana Xalapa, México. (CNEIP)

  • Programa: “Redes” , tema: “Química del Amor” , Canal Internacional de Televisión Española.

www.elpac.edu.mx









Compártelo:Compártelo en FacebookCompártelo en Twitter

Autores por orden alfabético
A B C CH D E F G H I
J K L LL M N O P Q R
S T U V W X Y Z
Autores por Unidad Académica
 

Acerca de Exprésate | Bases para envío de aportaciones | Contacto

Universidad Autónoma de Chihuahua

Dirección de Extensión y Difusión - Coord. Gral. de Tecnologías de Información