Relaciones peligrosas

Por: Blanca Esthela Reyes Meraz
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Filosofía
Publicado: 2011-03-07 11:04:00

La humanidad en la actualidad tiene una nueva preocupación: enfermedades que amenazan con convertirse en pandemias. Casos como el Hendra, ébola, influenza, VIH, viruela del simio, entre otras, son enfermedades para las cuales la ciencia no tiene la última palabra que las explique. Las respuestas se buscan, entre otros factores, en el contacto entre los seres humanos y animales no humanos, el cual, se ha descubierto, puede ser letal. Ambos grupos se han contagiado virus, pero resulta que un virus muta en esa transmisión convirtiéndose en mortal.
Primero acerquemos los microscopios de los investigadores para conocer a los virus. Según Hoagland en su obra Las raíces de la vida, estos seres  no pueden reproducirse por sí mismos, necesitan la ayuda de las células. Su proteína permite encontrar una célula e introducirse a ella. En su interior encuentra la maquinaría –la de la célula- para producir más copias de sí mismo. Terminada esta operación y habiendo cumplido así su cometido, el virus y su progenie desandan sus pasos y salen de la célula para repetir el nefasto proceso en otra célula.
Durante esta serie de acontecimientos el virus puede matar la célula que lo hospeda, dañarla, cambiarla o simplemente dejarla intacta, depende del tipo de virus y de la clase de célula.
Un virus puede inducir un importante cambio en una célula: convertirla en cancerosa.
Este misterioso fenómeno constituye el objeto de buena parte del intenso trabajo actual en la investigación del cáncer.
Se sospecha que los virus, aunque más simples que las células, no son más primitivos que ellas. Parece probable que procedan de partes normales de la célula que en determinado momento de un pasado remoto se separan para establecer su propia forma parásita de vida.
Los virus serían los primeros seres, en la historia de la evolución de lo inerte a
lo vivo, que lograrían reunir con eficacia las funciones de replicación, trascripción y traducción. Serían, pues, los organismos menos evolucionados.
Los distintos seres vivos pueden ser portadores de virus pero estos pueden mutar al pasar de un ser vivo a otro. Por ejemplo, cuando un virus pasa de un animal a un ser humano puede ser que en el primero permanezca por tiempo indefinido sin provocar aparentemente problema alguno, pero cuando pasa al hombre, puede causar la muerte en cuestión de días. A este proceso se le llama enfermedades zoonóticas que es la transmisión de animales a humanos.
Como contraejemplo existe el fenómeno de cuando los humanos enferman a algunos animales como es el caso de algunos macacos rhesus que han sido infectados con el virus de la tuberculosis o sarampión. La viruela por ejemplo no es una zoonosis, es causada por un virus que infecta al ser humano y en contados casos a algunos primates no humanos, pero no infecta a otra especie.
Sin embargo, no sólo los virus están involucrados en estos procesos, sino también varios tipos de bacterias, protozoarios, priones, hongos y gusanos. Aunque son los virus por letales, inteligentes, hasta cierto punto, difíciles de erradicar, lo que tiene preocupada a la humanidad.  
¿De que forma intercambian enfermedades animales y humanos? A esta interacción el biólogo David Quammen lo ha llamado en un interesante artículo publicado en la revista National Geographic, contacto letal, que es cuando un patógeno da el salto de un animal no humano a una persona y logra tener éxito.
Investigadores han documentado diversos casos en diferentes puntos del mundo de enfermedades zoonóticas.
Según Quammen de la misma manera que los depredadores tienen presas favoritas que acostumbran cazar, los patógenos también tienen sus predilecciones. Compara así como un león ocasionalmente puede desviarse del comportamiento normal, y matar un humano en vez de una cebra, aquéllos cambian de especie de objetivo. A esto se le considera un accidente o una aberración, porque las circunstancias cambian, y en consecuencia, las oportunidades y exigencias también.
Ejemplos de enfermedades zoonóticas existen en variedad como el ébola, la fiebre bubónica, la fiebre amarilla, la viruela del simio, la tuberculosis bovina, la fiebre hemorrágica de Marburg, el virus del Oeste del Nilo, la enfermedad de Lyme, muchas cepas de la influenza, la rabia, el síndrome pulmonar por antivirus y una nueva enfermedad llamada nipah, que mata a los cerdos y a sus criadores en Malasia.
Se considera que alrededor de 60% de las enfermedades humanas conocidas se comparten entre animales y personas. El caso de la rabia es ampliamente conocida por su letalidad, humanos siguen muriendo a pesar del esfuerzo histórico por terminarla.  
Existen virus que han existido por miles de años y no se había dado el caso que pasaran de un animal al homo sapiens, como es el caso del Hendra que surgió en 1994. Esta transferencia que recibe el nombre por parte de científicos de derrame se considera se debe a que los humanos han destruido bosques de eucalipto y alterado los hábitos de alimentación y anidamiento de algunos zorros voladores, lo que los ha obligado a volar hacia los suburbios con lugares sombreados, plantíos, jardines botánicos y parques. Esta hipótesis en parte de una respuesta, los investigadores aún no encuentran explicaciones para el resto de las transferencias que se dan de un animal a un homo sapiens.
Los gorilas son criaturas sociales y por ello puede pasar la infección del ébola, por ejemplo, con facilidad entre los miembros del grupo, durante rituales d acicalamiento, cuidado de bebés o al intentar despertar a los enfermos o muertos. La revista Science publicó un artículo donde revelaba que el brote del ébola había matado a 5,000 gorilas. En años posteriores a 1996 la enfermedad ya había infectado a las personas.
Así como los animales trasmiten enfermedades a los humanos, y a ese proceso se le llama zoonosis, al proceso inverso, es decir de los humanos a los animales se le llama, antropozoonóticas. Este efecto se ha detectado principalmente con el arribo de turista, investigador o habitante local y tener un efecto potencialmente devastador en las diminutas poblaciones aisladas de los grandes simios. Es por ello que se ha hecho necesario crear y establecer programas para proteger a los animales. Este programa tiene como premisa que no sólo importa la salud de los seres humanos sino también de los animales no humanos. Este principio ha acuñado la idea de que sólo existe una salud; la salud y el equilibrio de ecosistemas en todo el planeta.
Sucede que cuando el ser humano rebasa los limites de la convivencia con los animales no humanos, se dan casos patógenos. Existen partes en el mundo, por ejemplo en la capital de Bangladesh, Dhaka, donde los rituales consisten en la matanza de ganado, con sus ríos de sangre. La carne se comparte con los pobres, pero esto conlleva un grave riesgo. La importación de ganado para estos rituales, no incluye un control, y el peligro de la tuberculosis bovina y otras enfermedades se hace presente.
Asimismo, se tiene documentados que Estados Unidos cerca de dos millones de reptiles se importan al año y cada uno puede ser portador de una enfermedad.
Sobre los mosquitos es difícil tener un control. Difícilmente alguien quisiera tener como mascota a un insecto de este tipo, sin embargo, ellos se ponen en contacto le guste o no a los humanos. Los sectores de salud fumigan las áreas donde se detectan grandes colonias, sin embargo, en aquél país el virus de la fiebre del Nilo mató a 63 personas en el estado de Colorado.
El contacto entre el ser humano y los animales no humanos, se puede presentar de varias formas: matando o comiendo animales salvajes, por medio del cuidado de animales domésticos, el manejo de mascotas, las tentativas de domesticación, la cría intensiva de animales combinada con la destrucción de habitats y la penetración disruptiva de los humanos en el paisaje silvestre.
Los seres humanos somos seres sociales y en caso de que surgiera una nueva enfermedad se puede trasmitir con un apretón de mano, un beso, estornudo y fácilmente puede dar la vuelta al mundo y matar a millones de personas antes de que la ciencia médica encontrara la manera de controlarla.
Las evidencias existen y se hace necesario adoptar nuevas medidas que permitan prevenir enfermedades que pueden ser letales tanto para los seres humanos como para los animales. Se hace necesario iniciar adquiriendo nuevas formas de convivencia con otros seres vivos generando una cultura de autocuidado y que las relaciones con otros seres vivos tome otras dimensiones para protegerlos respetando los espacios que les pertenecen.
En una región del Congo donde las personas acostumbraban a comer animales que se encontraban muertos, se ha iniciado una campaña para evitarlo. Una leyenda que aparece en un hospital lo más llamativa posible es no tocar nunca a los animales muertos encontrados en el bosque. Los habitantes de esa región lo han tomado en cuenta el consejo porque varias familias han perdido algunos de sus miembros.
Son necesarias campañas de concientización para modificar hábitos arraigados que han generado graves enfermedades. En México la campaña de limpieza con el brote de la influenza, se incrementó y muchas adquirieron el hábito de lavarse las manos por lo menos cada dos horas. Las manos son un foco de infección bastante importante, lavarlas frecuentemente previene no solo de enfermedades como la influenza, sino otras más como las gastrointestinales. Medidas de auto cuidado de la salud deben formar parte de nuestra cultura porque los sistemas de salud no serían insuficientes en caso del brote de una epidemia.

Bibliografía:
-    National Geographic en Español. Ejemplar de suscripción. Junio de 2009.
-    M. Hoagland. Raíces de la vida. Salvat Editores, S.A. Barcelona. 1985
-    Ramirez Villa, Javier Omar. Los Virus, Ensayo. 2008. Facultad de Ciencias Químicas. Universidad Autónoma de Chihuahua.




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