Pneuma: soplo o fuego divino

Por: Marcos Gabriel Vázquez Dávila
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Filosofía
Publicado: 2011-03-07 11:04:00

Introducción

Día con día convivimos con muchos objetos, los tocamos, vemos, escuchamos, capturamos su aroma con nuestra capacidad olfativa e incluso, de algunos, obtenemos su sabor; esto nos da la certeza de su existencia, de que se encuentran en este mundo y no hay manera de negarlos, existen, son cuerpos y permanecen en el tiempo y el espacio.


Cuando llegamos a estar en contacto con sensaciones nuevas y desconocidas entonces nos surgen bastantes dudas, por ejemplo: Cuando tenemos un platillo, lo probamos y su sabor nos deja una sensación diferente a todo lo demás que hemos tenido en nuestras papilas gustativas, pero, aun podemos reconocer ciertas características de otros sabores que ya conocíamos, es entonces que nos surgen las preguntas ¿Qué tiene? ¿Con qué lo han preparado? ¿Cuál es la diferencia del que hacían en mi cultura?

Lo mismo nos puede pasar al tocar algún material y notemos que su superficie es diferente a como la percibimos, si la vemos lisa y cuando la tocamos tiene bordos, separaciones, etc. surge la cuestión ¿Cómo se llama este material? ¿Cómo lo hicieron? El proceso anterior puede ser apropiado para todos los demás objetos, pero con diferentes preguntas, según sea el contexto. Seguramente las respuestas será que ha sido el resultado de mezclar ciertos ingredientes, materiales, elementos e incluso nuevos procesos o métodos que, antes, desconocíamos. Pero la pregunta puede seguir haciéndose y aplicarse hacia el infinito. Si nuestro cuestionamiento fue sobre una banca, probablemente nos respondan que fue construida con  madera, plástico, algunos metales. Si somos un tanto quisquillosos preguntaremos ¿De donde vino la madera? Obvio de un árbol, pero ¿Y el árbol de donde lo saco? ¿Cómo nació?, etc.


Obsérvese hasta el momento hemos hablado sobre un objeto en particular pero también lo podemos hacer sobre todo un género, especie. ¿De donde vienen los árboles?, ¿Y el metal?, ¿El plástico?, y a las respuestas le siguen de nuevo de ¿Dónde vino? y ¿Por qué? Estas preguntas se les puede aplicar a todos y cada uno de los entes en este mundo, sí, a todos, incluso a nosotros mismos, ¿De dónde venimos? ¿De que estamos compuestos? Son preguntas que se encuentran dentro de nuestra existencia, y curiosamente su respuesta tiene una amplia relación con la de los demás objetos, se llega un  momento en que la respuesta es para todo, por lo tanto nos enlaza a los humanos con la madera, el metal, el plástico, como un todo existente en el mundo, que vienen de fuentes comunes y se constituyen, muy dentro de sí, de algo similar o igual. Junto con estas dos preguntas sigue la consecuente de ¿A dónde va todo? Ya que si tuvimos un origen idéntico, por lo tanto, nuestro destino último será el mismo.


Ahora obtenemos las tres preguntas fundamentales dentro de los presocráticos: ¿De dónde vienen todas las cosas?, ¿De qué están compuestas todas las cosas? y ¿A dónde va todo?, ellos lo intentaron resolver con el famoso Arjé, el cual derivó en muchas explicaciones que luego recuperaron otros pensadores.

Los estoicos también intentaron responder estas preguntas de una manera muy particular y original. De esto modo lograron fundamentar todas las demás partes de su filosofía, de su física, como se le llama a la disciplina filosófica que intenta responder a estas cuestiones, se deriva directamente su ética y teoría del conocimiento. La física(1) estoica se caracteriza, principalmente, por la inclusión del pneuma el cual probablemente inspiraría a creencias como la cristiana por su gran similitud en el génesis. A continuación analizaremos, punto por punto, el pensamiento sobre la naturaleza de los habitantes de la stoa.

¿De dónde venimos?

Debemos contestar al enigma del mundo, de lo que observamos y tenemos como existentes, incluso a nosotros mismos. Puedo decir, es una mesa, un ser humano, un animal, pero eso no nos otorga suficiente información, no nos satisface, queremos saber su antes, su inicio, las causas por lo que está aquí, solo así podremos resolver el misterio, entonces requerimos iniciar desde lo anterior a todos los tiempos, aunque sea redundante, vamos a empezar por los principios.

Se puede decir que los estoicos creían en la masa y el dador de forma (no personal por cierto), aunque Diógenes Laercio lo suele explicar mejor en la siguiente cita: Son de opinión que los principios de todas las cosas son dos, a saber: el agente y el paciente. El paciente es la materia, la cual es una sustancia sin cualidad. El agente es la razón que hace u opera sobre la materia, a saber, Dios; y que éste, siendo sempiterno, cría por toda la materia cada cosa de por sí(2).

Entonces tenemos por un lado a la materia que carece totalmente de movimiento y de facultades hasta que llega Dios y actúa sobre ella, es el momento en el que le da la forma y sus cualidades, por consiguiente el movimiento, la vida.


El maestro Ferro Gay, gran admirador de los estoicos, nos dice que el “Dios” o principio divino sería en este caso el calor o el fuego, por su fuerza vital(3), lo cual también nos lo dice Estobeo en su libro Selecciones con el siguiente relato:
Cleantes dice así poco más o menos: habiéndose inflamado el Todo, primeramente se asienta su parte central, después se apagan enteramente las partes próximas. Y habiéndose saturado el Todo de humedad, el lejano fuego, tras haberse  resistido la parte central, la hace cambiar de nuevo a lo contrario; después, cambiada así desde arriba la parte central, dice Cleantes que el fuego crece y comienza a disponer todas las cosas; y al efectuar una y otra vez esa vuelta y disposición, no disminuye la intensidad en el ser de todas las cosas(4).


Lejos de un relato mitológico, este fragmente parece una explicación a manera de novela del Big-.bang. Esa manera en la cual, supuestamente, se formó el universo que nos fue enseñada desde la primaria. Al principio sería esa masa donde se encontraba todo, por ciertas cuestiones estalla, entonces es cuando se comienzan a formar todas las cosas. Otro punto parecido nos lo relata también Estobeo, pero en este caso se refiera a Zenón, cuando dice que: “... el tiempo es intervalo del movimiento (...) y en el tiempo se producen todos los sucesos y actos y son las cosas que son”(5).  Por lo tanto, antes de que sucediera el relato de Cleantes, no existía ni el tiempo, ni el movimiento, es bastante sabio cuando se refieren a que antes del movimiento no había tiempo, asunto que aun acepta la ciencia en nuestros días.

Dentro de la misma teoría sobre la generación del universo existe la supuesta certeza de que los planetas se alejan, cada vez más, unos de los otros, esta expansión parece no tener fin, y por raro que nos parezca también fue tomado en cuenta por los estoicos: “Fuera del mundo está expandido el vació hacia el infinito, que es incorpóreo, e incorpóreo es lo que, pudiendo ser ocupado por cuerpos, no es ocupado; y dentro del mundo no existe el vació(6)”.  

Sorprendente, pero cierto, fue dicho ya hace mas de dos mil años. Cabe destacar la manera en la que diferencian vació, lugar y espacio; el primero como ausencia de cuerpo, el segundo como el lugar ocupado por un cuerpo y el tercero es lo que se ocupa solo en cierta parte, “como en el tonel del vino(7).”

Los estoicos comienzan a recopilar una serie de palabras con las que se han denominado a las deidades o entes superiores para decir que todo ellos son el mismo y el único:


Que es una misma cosa Dios, Mente, Hado, Júpiter, y otras muchas denominaciones que se le dan. Que en el principio, existiendo Dios en sí mismo, convirtió toda la sustancia en agua por medio del aire. Y así como en el feto se contiene el esperma, así también él, siendo como es la razón seminal del mundo, la depositó en el agua, fecundando y dando aptitud a la materia para las generaciones futuras. Crió después primeramente los cuatro elementos: fuego, agua, aire y tierra(8).

Dios engendra, crea, es el padre de todos y de todo, amo y señor de la creación (nótese el parecido con creencias como la cristiana, que con otras palabras hace del génesis algo muy parecido), es por ello que algunos se refieren al creador de los estoicos como logos spermatikos (razón seminal)(9)  es la semilla del mundo y de donde ha nacido todo.

Cabe destacar que para los estoicos también Dios y el ser son la misma cosa, que no crece ni decrece, pero que se divide y se mezcla(10).  El pensamiento estoico es panteísta porque en todo esta dios por medio de la semillas iniciales y de los cuatro elementos.

Cicerón nos menciona que discrepaban con los Peripatéticos (discípulos de Aristóteles) y con los Académicos (discípulos de Platón) porque pensaban que de no había forma de que algo carente de cuerpo creara otra cosa, ya que lo que no tenga cuerpo no puedo crear y tampoco se puede crear algo incorpóreo(11).

¿De que están compuestos todos los entes?

Después de haber analizado como es que se originó el mundo seguiremos con el análisis de cómo veían que se encontraba ahora compuesta la totalidad de la materia.

Para los estoicos el mundo tiene el siguiente orden: La tierra se encuentra en medio como un centro, luego el agua en forma esférica, compartiendo el centro con la tierra, por lo tanto la tierra está en el agua, luego esta el aire en forma redondeada(12).

Abarcando gran parte del espacio y moviéndose entre la materia se encuentra Dios, quien todo lo regula para que salga a la perfección y no haya error alguno en el funcionamiento, el nombre que se le da a esta sustancia es el de éter, se encuentra dotado de una mente por la que todo se gobierna(13) . Tertuliano, en su libro A los paganos, describe de una manera muy agradable la manera en la que el éter interactúa en el mundo: “Zenón separa de Dios la materia del mundo y dice que él pasa a través de ella como la miel por un panal”(14).

Con lo anterior, resulta lógico preguntarse ¿De que manera actúa ese éter? ¿Lo deja al azar o a su antojo?   Recordemos la máxima estoica que nos hablad e actuar conforme a la recta razón, pues justamente de esta manera también actúa Dios, es una norma común para todo el universo(15).

Antes de pasar al otro punto, abordare el tema del hombre en los estoicos, ya que como ente particular y además sujeto que se estudia a sí mismo suelen tener variantes en cuanto a los demás seres en este tipo de pensamientos.

Censorino nos cuenta, en su libro Sobre el día natalicio, que consideraban el origen del ser humano en la ultima renovación del mundo, son el resultado del suelo con ayuda del fuego divino, por lo tanto somos resultado de una providencia divina directa(16). Encontramos una gran similitud, de nuevo, con el cristianismo, o acaso, Dios no hizo al hombre de una manera especial, mejor aún, no lo hizo ya en los últimos días de la creación, en ningún momento me refiero a que se hayan plagiado uno al otro, simplemente observar las similitudes y ver las probabilidad de que uno de fundamentos al otro por sus igualdades de pensamiento.

Habíamos dicho desde un principio que existían dos inicios, que son lo incorpóreo y lo corpóreo, ya habíamos dicho que lo primero era únicamente el éter, por lo tanto todo lo demás es corpóreo, incluso el alma. Esto nos lo explica Tertuliana, en su libro Sobre el alma, con el siguiente fragmente: “Zenón, definiendo el alma como <<espiritu sembrado>> nos instruye de este modo: <<separado éste ―dice―, el ser animado muere, es cuerpo; pero separado el espíritu sembrado, el ser animado muere, luego el espíritu sembrado es cuerpo, luego el alma es cuerpo”(17).  Otro comentador que nos explica es Nemesio, en Sobre la naturaleza del hombre, con el siguiente texto:


Crisipo dice que "la muerte es separación del alma de con el cuerpo; pero nada incorporeo se separa de con el cuerpo, pues nada incorpore se relaciona con el cuerpo; ahora bien, el alma se relaciona y se separa del cuerpo, luego el alma es cuerpo"(18).

De una manera inteligente, lógica y utilizando una buena estructura argumentativa, se llega a la conclusión de que el alma es corpórea, lo cual nos lleva a varias preguntas como ¿El alma corpórea también se extingue?, ¿Para qué actuar con la recta razón si al final desapareceremos? Preguntas que serán respondidas en el siguiente subtítulo con otras más.

¿A dónde van todos los entes?

El estoicismo comprende que todo cambia y por lo tanto la apariencia de las cosas no es eterna, es por ello que llegan a pensar en la corruptibilidad del mundo por qué ven como todos los demás entes van trasformándose, Diógenes lo pone en las siguientes palabras:


Siendo corruptibles las partes, lo es también el todo; las partes del mundo son corruptibles, puesto que se mudan; luego el mundo es corruptible. Lo que es capaz de mudarse en peor es corruptible; y el mundo lo es, puesto que se seca y humedece(19).

Que el mundo se corrompa no quiere decir que desaparezca, es más bien un cambio que tiene que suceder para cumplir ciertos ciclos, de momento se podrá humedecer pero luego llegará el fuego y lo secará, esto en suceso constante.

Eso se habla sobre el mundo en general,  pero en los entes particulares lo mismo sucede con relación a los cuatro elementos: “Y así, elemento es aquel de quien proceden primero las cosas que nacen, y en quien se resuelven cuando acaban"(20).  La materia se encuentra compuesta, esencialmente, por fuego, aire, tierra y agua, por lo tanto tiene partes frías, secas, húmedas y calientes(21). Me recuerda al dicho de “polvo eres y en polvo te convertirás” utilizado en el cristianismo, solo que en este caso seria “elementos eres y en elementos te convertirás.” Esto no quiere decir que la materia desaparezca, únicamente cambiará de parecer y formará otros entes.

Cuando se hablaba de que el alma era corpórea creaba el problema de su desaparición y es por ello que tenemos que darle respuesta. Según Ario Dirimo, en su fragmento, nos dice que es cierto que el alma ha sido creada pero que no se corrompe inmediatamente después de separada del cuerpo, sino que permanece durante algún tiempo, las de los sabios se disolverá con la del Todo en el fuego o éter, y la de los insensatos y los animales irracionales se destruyen junto con sus cuerpos(22); con este tipo de respuestas es cuando resulta necesario actuar con la justa razón para preservar el alma con el todo, este punto recuerda a muchas religiones donde el limpio de pecados se une con dios, con lo sagrado y lo divino, mientras los pecadores son condenados. Cabe destacar que el alma del Todo es incorruptible(23).


Después de unirnos con el todo volveremos de nuevo al mundo según  las palabras de Crisipo en los textos de Lactancio y su Instituciones divinas: "Siendo esto así, es claro que nada es imposible y que nosotros, después de muertos, seremos repuestos en la apariencia que ahora tenemos, transcurridos algunos periodos de tiempo"(24)  aquí encontramos una reencarnación, la posibilidad de seguir viviendo hasta el infinito en diferentes puntos históricos, se cumplen ciclos.

Es por ello que el profesor Ferro Gay habla de un eterno retorno de todo, llamándole año cósmico, donde regresaban las cosas y las personas (palingenesis), el éter hace ordenaciones exactamente iguales a la anterior, según nos cuenta Estobeo y por lo tanto volverán a existir Sócrates, Platón, etc. y los mismos temas se discutirán, etc. Es aquí cuando se vuelve explicable el no tenerle miedo a la muerte, al fin y al cabo siempre existirá un regreso y volveremos a morir(25). Lo mismo nos comenta Orígenes en su texto contra Celso(26).

Como último punto tocaremos el tema del destino, es explicado por Teodoreto, en sus Curación de las enfermedades griegas, donde nos dice que Crisipo habla del destino como un movimiento eterno, continuo y ordenado, mientras Zenón lo cataloga como la fuerza motora de la materia y también como providencia y naturaleza, otro mas como una serie encadenada de causas(27).

De estos últimos nos habla Alejandro de Afrodisíade, en Sobre el destino, donde ve que a una causa que nosotros observamos le antecede otra y esa una mas, así hasta llegar a la primera causa que seria el éter(28). Al fin y al cabo todo fue originado por ese principio con recta razón y armonía.

Conclusión

Los estoicos son un gran ejemplo para la filosofía, su pensamiento debe sorprendernos, algunos avances que hasta nuestra época consideramos como ciertos fueron postulados por ellos, tal es el caso, por ejemplo, que el sol sea fuego(29) es ahora constatable con nuestros telescopios donde vemos sus constantes explosiones donde hay precisamente “fuego”.


Alrededor de una física bien fundada, el estoicismo ha logrado crear una teoría del conocimiento lo suficientemente respetada, así como la necesidad de desarrollar una lógica que es base para la de nuestra época y lo mas conocido de ellos, la ética, no sería lo suficientemente estable si no conocemos su física, ahí se explica todo, la física estoica es el centro del huevo y el alma del animal(30), es el tronco que sostiene las hojas del pensamiento de la stoa.

La ética tan famosa de estos helenos, junto con su teoría del conocimiento, no son mas que consecuencias lógicas de su concepción del mundo, su manera de ver a la naturaleza y comprenderla.

Además de que se han resaltado los puntos donde converge con la fe religiosa mas conocida en occidente, se nos permite ver esa similitud y probable influencia en el pensamiento cristiano.

1. Elena Diez de la Cortina Montemayor: Cibernous: mapa y territorio de la filosofía. En http://www.cibernous.com/glosario/alaz/estoicismo.html 2007-11-25.
2. Diógenes Laercio: Vidas de los filósofos más ilustres, pág. 250.
3. Ferro-Orozco: Introducción histórica a la filosofía. P. 97.
4. Sevilla Rodríguez, Martín: AA. VV. Antología de los primeros estoicos griegos, pág. 81.
5. Ibíd. p. 80.
6. Ídem.
7. Ídem.
8. Diógenes Laercio: obra citada, p. 250.
9. Ferro-Orozco: Introducción histórica a la filosofía P. 97.
10. Sevilla Rodríguez, Martín: AA. VV. Antología de los primeros estoicos griegos, p. 78-79.
11. Ibíd. p. 79-80.
12. Ibíd. p. 84.
13. Ibíd. p. 100.
14. Ídem.
15. Ibíd. p. 101.
16. Ibíd. p. 89.
17. Ibíd. p. 90.
18. Ibíd. p. 91.
19. Diógenes Laercio: obra citada, p. 252.
20. Ibíd. p. 250.
21. Ibíd. p.251.
22. Sevilla Rodríguez, Martín: obra citada  p. 92.
23. Diógenes Laercio: obra citada, p. 256.
24. Sevilla Rodríguez, Martín: obra citada  p. 86.
25. Ferro-Orozco: obra y pagina citada.
26. Sevilla Rodríguez, Martín: obra citada  p. 87.
27. Ibíd. p. 95.
28. Ibíd. p. 96.
29. Ibíd. p.81.
30. Diógenes Laercio: obra citada. págs. 225- 226.

Bibliografía

De la Cortina Montemayor, Elena Diez: Cibernous: mapa y territorio de la filosofía, http://www.cibernous.com/glosario/alaz/estoicismo.html 25 de Noviembre del 2007.
Ferro Gay, Federico-Orozco, José Luís: Introducción histórica a la filosofía, Universidad Autónoma de Chihuahua, colección Textos Universitarios, Chihuahua, México, 2003.
Laercio, Diógenes: Vidas de los filósofos más ilustres, porrúa, México, 2003.
Sevilla Rodríguez, Martín: AA. VV. Antología de los primeros estoicos griegos, edición de Martín Sevilla Rodríguez, Akal, Madrid, 1991.





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